Una historia escrita entre frustración y decepción: Cuando el deseo pide más de lo que la realidad permite

Compartir en:

Frustración y Decepción están muy relacionadas, pero aunque comparten terreno emocional, no son lo mismo. La primera habla de obstáculos mientras que la segunda nos lleva a ilusiones rotas. Les comparto una historia real que lo ejemplifica

HR estaba casada y no era infeliz, al menos no de la forma en que suelen describirse las desgracias en la pareja. Su vida era estable, correcta, previsible. Sin embargo, en ese equilibrio había una ausencia profunda: su mundo emocional estaba en pausa. Nadie le escribió nunca un poema  y no recordaba la última vez que le habían regalado una flor. Sin embargo, había aprendido a vivir sin esas cosas, convencida de que no eran tan necesarias.

Por su oparte OM era distinto. Vivía desde la emoción, desde la palabra. Amaba la poesía y el romanticismo sin ironía. La vida le habia enseñado que enamorar no era prometer, sino estar y que lo importante no era insistir, sino ofrecer, llenando huecos en el alma del otro. 

Se conocieron en los primeros días de los correos electrónicos y empezaron a escribirse a diario, robándose horas de trabajo, compartiendo pensamientos que no tenían lugar en sus vidas reales y Benedetti o el Principito fueron sus temas preferidos para filosofar sobre  una vida que ambos gustarían encontrar. Él la iba enamorando con cuidado y verdad. Ella se dejaba enamorar con una mezcla de asombro y miedo. Ella encontraba en él una mirada que la veía completa; él encontraba en ella un eco que parecía esperarlo desde siempre.

Cuando por fin  se encontraron personalmente, la conexión se volvió tangible: él la sorprendió con un beso y ella se dejó sorprender entregándole sus labios. Y en aquellos momentos iniciales en que juntos aprendieron a ser “benjamines” en más de un placer, todo parecía posible.

Pero al pasar el tiempo, aparecieron los límites. OM quería más presencia, más verdad, más futuro, mientras que HR, quizás más inteligente, quería sentir la vida sin derrumbar el mundo que la sostenía, y el tiempo les trajo la frustración de aquello que se deseaba pero que no podía tenerse completamente. Ella temía dar más de lo que podía sostener; él sentía que amar a medias también dolía…. Y un día todo terminó, con el dramatismo de las cosas que ya no pueden crecer y no gustamos admitir..

Para él, la decepción fue grande pues no solo la perdió, sino que tuvo que abandonar también la historia que había imaginado. Y quizás para  ella también lo fue, aunque posiblemente la transformara en silencio y decisión. Y así, la vida, esa misma que los juntó, les enseñó que la frustración nace del deseo no  cumplido de tener más, y la decepción del sentimiento de aceptar que, ese más, no siempre es posible. 

Sin embargo, también es cierto que algunas historias nunca terminan del todo y a modo de epilogo de un libro que no pudo terminarse les dejo dos ejemplos de cómo de alguna manera dejan sentimientos guardados:

En el tiempo que estuvieron juntos, él siempre impulsó las aspiraciones profesionales de ella y cuando después de algunos años, HR logró su Doctorado, OM fue uno de los primeros en saberlo. Años despues, ella lo sorprendió con algo que ya él consideraba perdido: El libro con los poemas que le habia regalado y que ella, pese a todo, habia guardado por años (y aun guarda)

Y es que el tiempo nunca borra los buenos recuerdos, solo los esconde de las miradas de los demas

 

6 comentarios en «Una historia escrita entre frustración y decepción: Cuando el deseo pide más de lo que la realidad permite»

  1. Me encantan tus historias ❤️❤️❤️

  2. La frase final fue lo mejor!!

  3. Claro, es la que sintetiza todo lo dicho y es a la larga la moraleja jaja Gracias

  4. Parece una novela me gusto mucho la historia 👏👏👏👏❤️

Deja un comentario